sábado, diciembre 16, 2017

La Navidad y Tú

Magia irresistible de Navidad
Catarsis cada año al caer -a punto ¡ya!-
Como un manto de nieve suave
En recuerdo de esos inviernos
Que me hicieron diferente (¿sin igual?))

En el bosque ancho, frondoso, boreal
Espiando los rayos de sol
Del invierno más negro, más húmedo
que aquí recuerdan muchos
buscando, ¿el qué? mi amor
¿tu amor, estos versos? ¿Quien me lo dirá?

Preñado aquel de evocaciones
de la Historia de mi país
y de mi alma también:
de aquel pintor genial
“afrancesado” (hasta el final)
que prefirió acabar sus días
en la lluvia y no en el secarral.

Y su recuerdo (tardío) me anima
Y disipa los escrúpulos
que me asaltan sin cesar
Con telón de fondo de nubes
y árboles y atuendo abrigado
y rostro raro (en él) , inédito (y siempre fiel)

Y con un final del guión así
escrito ya por adelantado
puedo vivir sin límite y amar
y soñar y vagar y peregrinar
saliendo amor a tu encuentro
por las ruta que me marcan
el presente y el pasado, ¡mujer divinal!

¡El cielo a imagen de la tierra!:
la que inspiró en ellos
una memoria profana y europea
ese es el misterio de Navidad
de su magia tan fuerte, tan honda
en los desiertos de Europa (¡mamá!)

El misterio de tu encanto
navideño y a la vez tropical:
de unos ojos que me abrasan
y una tez de cera (o marfil)
¡Criatura misteriosa, mujer fatal!

Que me asaltes por sorpresa
ain avisar, como el encanto de Navidad:
Esa es la llama que ahora me alumbra
y que me inspira estos versos
de poesía de amanecer, matinal
Buscando el sol que viene y ya se va
(como tú, mujer huidiza (¿angel del mal?)

Que me inpira estos versos
De puro amor, de un puro amar
Navidad en mi alma
Eso eres tu, eso eran, puro amor:
Los cantos de mis Navidades de Ecône

(Cuando me sentí tan puro como hoy
en la mente y en el corazón ¡Tú y Yo!)


La Noche, ¡dios qué diosa!
exigente, poderosa
d su manto suave que me abriga
Que me cubre y que me arropa

Cuando te vi irrumpir
De ese tu aire inocente
Más bella y coqueta que nunca
Precisamente en la hora justa

Y a mis ejercicios diarios
De coger animo
(como si fuern pesas)
Les pusiste tu broche
¡Mujer de ojos de fiera!

Y desde allí no tengo miedo a nadie
(¡ni a la mujer más perversa!)
Y cuanto más me desafían
Más valentón me siento
Cuanto más me retan y desprecian

Y el Taciturno aquél
que callaba y pedia por sistema perdón
Dio paso a a“o grande Krohn”
que se creció en la adversidad
la noche aquella (entre rejas)

¡Tan fría tu y tan bella¡
Pero yo y no soy el mismo
Y no les tengo miedo ¿me oyes?
a tu zarpas (y anatemas)

Y es que le vi la cara
de perfil o de frente
(monda y lironda)
A la Nada más fea

Y fue lo que lei en tus ojos
Y en la mueca de tu boca::
que habías cambiado de golpe
el juicio que te merecí, tigresa

Y me sentí entonces capaz
en mis brazos presa
de domesticarte y descifrarte
(¡piensen de mí lo que quieran!)



miércoles, diciembre 13, 2017

ENFRENTAMIENTO CON ANDRINO (que trae cola)

El enfrentamiento que arrastro con Manuel Andrino -en la red y en lo tribunales- trae cola (y la que traerá todavía) ¿La prueba?, los comentarios que el “post” que le dediqué sigue registrando, al último de los cuales acabo de dar cumplida respuesta

martes, diciembre 12, 2017

Mi Patria y Tú

¿Querrías arroz, idealista ingenuo?
¡Tres tazas, tres tazas llenas!,
Verdes paisajes, climas húmedos
te iban, te tiraban, te gustaban
del Norte (o Centro) de Europa

¿en signo de diferencia
o de distancia a penas?
¿Por atractivo o impulso espontáneo
o despegue descastado (“catalán”)
del secarral hispano o de "la calor" española?

¡En el pecado llevas la penitencia!
El invierno más largo –¡y el más gris!-
que nos cayó por sorpresa (en tromba)
de agua sucia y nieve blanca
(Blanca y sucia como las palomas)

El más largo de mi existencia
desde que llegué a estas tierras belgas
¡País de grisuras eternas!
¿La Patria es un paisaje o un clima
acaso? ¡Bien hondos en la Memoria!

Eso es lo que me enseñó (en moraleja)
mi estancia aquí entre bonanza y tormentas
Y por eso me siento hoy (domingo)
-¡domingos de desolación por estas tierras!-
más apátrida, más ahora en tierra extranjera

Sin poder encontrar nada ni nadie
en el cielo –¿vacío?- de mi memoria
tan surcado de negras nubes.
¿Nada, nadie?, ¿y que más me diera
si te encontrase a ti, mi reina?

"La Patria de mi mujer”:
a un expatriado de su país en guerra
-¡dios qué época (años noventa)!-
le oí un día, justificándose él así
(¡menudo mejunje de pueblos y de etnias!)

Un exiliado en el teatro/mundo
-que no se parecía en nada a ella (…)-
puesto en igual disyuntiva
a la que me veo yo puesto hoy
¡Por culpa tuya preciosa!

La Patria Mía lo eres tú
(o el país donde te conocí)
lo que acabé descubriendo en ti
lo que escondía, lo que esconden
las musas de los poetas


¡La Patria de los poetas!
(¡Los más sensatos y patriotas!)
Y es que  se parecía a ti
¡Oh Juan sólo ahora te das cuenta!
(escanciando este poema) (...)

Bella y fría y distante
(y blanca marfileña, y europea)

lunes, diciembre 11, 2017

JOHNNY O LA ESPAÑA FELIZ DE LOS SESENTA

Johny y Sylvie, la pareja emblemática de cuando yo era (muy) joven. Él, criatura inmortal del show business marca USA (y del orden o la paz de Yalta y de tantas otras cosas)… Ella –madre de su único hijo-, icono erótico (rubio y todo de blanco) (..) del conjunto de una generación de españoles que fue la mía propia Y rostro y voz irremplazables los dos de un mundo que se fue, el de de una España feliz, de los sesenta, a la que entiendo seguir siendo fiel (por siempre) en la memoria

Johnny ha muerto. “¡No, no es posible! dan ganas de exclamar, de repetir la humorada, con la foto de uno de los fanes presa de consternación en la mirada, llegándole la noticia mucho tiempo después, entonces (hace unos diez años apenas) (…) que llenaba las calles se Bruselas por cuenta de Elvis Presley otro idolo del show business como él y más que él todavía. El deporte no es sólo deporte ya lo tengo aquí repetido dejándolo sentado (y por escrito) no sé cuantas veces- y del mundo de la canción (y del espectáculo) se puede decir lo mismo o más incluso todavía. Confieso que no tenía intención ninguna de dedicarle articulo o necrológica alguna, porque (lo confieso también) el fenómeno que Johny Halliday venía a encarnar aquí me dejó siempre bastante perplejo (y frío). Un nombre, una cara de los sesenta ya tan lejanos, no más que eso, sí, así lo pensé mucho tiempo pero los largos años que llevo aquí residiendo me rindieron la evidencia que para los belgas era –y sigue siendo- mucho más que eso todavía. Y lo mismo se podrí hacer extensivo de por cima de los Pirineos.

Como lo ilustra tan cegadoramente el duelo/nacional decretado en Francia por el presidente de la república en honor del cantante franco/belga –que había pedido el voto para él no obstante en las recientes elecciones presidenciales francesas, no se olvide) , y la manifestación (grandiosa) de duelo que habrán resultado sus exequias. Particularmente ilustrativa y todo menos triviales (o mundanas) lo habrán sido las palabras que la noticia de su muerte habrá merecido a Emmanuel Macron. De “un destino francés, le habrá calificado el primer mandatario galo, que habrá evocado también la indefinible soledad (sic) que deja de rastro su muerte, Y esto último da posiblemente la clave de explicación de la innegable conmoción –entre franceses, entre belgas- que deja tras de sí, como lo ilustra el gentío congregado en las ceremonias sn su honor en la capital francesa, a la altura de los Campo Elíseos.

“Come on twist again¡”, de cuando (como diría Umbral) el mundo reía, cuando aprendí a bailar, léase a bailar “moderno” –en los veraneos del Espinar, y con los "cuarenta principales" ¡oh España feliz de los sesenta! - una época la que yo y tantos otros asociamos fatalmente a Johnny Hallyday, a Johnny y -a no olvidar- a su joven (y primera) esposa Sylvie Vartan, icono erótico de la época aquella y de toda una nueva generación de españoles que fue la mía, y el que me demienta de mi misma edad no dice la verdad (a sabiendas. ¿Cantaba ella acaso mal, de poca voz? lo que quieran pero tan ” inmortal” como su marido que quedó inmortalizado (no poco) en el recuerdo gracias a ella. Por rubia (del frasco o no, creo que no) y por francesa, que no lo era. Y en Johnny había igualmente –como en ella- esa mezcla de verdad y de pega (en francés, “toc”) como lo pude comprobar o calibrar “in visu” una vez hace ya años cuando le vi de pura casualidad) irrumpir como un exhalación y pasar delante de mí en coche y a la velocidad del relámpago en Bruselas, saliendo de un hotel en frente de la estación Central, donde le esperaba un muchedumbre de fanes y curiosos y admiradoras, y que le vieron –en delirio- (y le vimos) surgir de pronto entre la masa para desaparecer de nuevo en un instante en lo hondo del deportivo que le esperaba, como un ñuñeco o un monigote y con los movimientos reflejos de un robot - que trajinaban unos cuantos a sus anchas, con su consentimiento.

Un guiñol, un brillant guiñol (sabiamente dirigido y robotizado), esa es la impresión que me dio. Que confirmaban otra bien anclada den mí, la de un puro producto de marketing o del show business marca USA (o democracia USA de importación, tras el 45) con eso de todos (sic) “llevamos algo dentro de Tennessee” -y esas cosas tan raras que cantaba-, y era por Tennessee Williams (¡de lo que me entero sólo ahora!) No es óbice que hiciera acto de presencia –a través de lo medios o a cuerpo limpio- en el mundo de su época. Con lo que combatió o contrarrestó (eficazmente) –por los medios su alcance- ese sentimiento indefinible de soledad al ue habrá (certeramente) aludido Emmanuel Macron: a que sus admiradores y admiradoras se sintieran menos solos, y cómo, tal y como lo viene a ilustrar lo solos-y solas- que a todas luces les deja ahora.

Una presencia amiga –y como de la familia- en “la tierra desierta” ( T. S.Eliot), y más aún, en los domingos/de/desolación de estos desiertos (urbanos de Europa. “Nada en el Domingo” escribió proféticamente Umbral y eso que hablaba de Madrid y no de Bruselas (…) Asociado aquél –lo quieran algunos reconocer o no- a una época dorada, la España de los sesenta –una España que reía, se diga lo que se diga ahora-, y compañero –en el anonimato- anónimo e inseparable de tantos de sus contemporáneos. Algo es algo y ese algo es mucho. Johnny Hallyday –y Sylvie Vartan (madre de su único hijo)-, o la España feliz de los sesenta –de mi infancia y adolescencia-, a la que en tiendo seguir siendo fiel, en mi memoria.

viernes, diciembre 08, 2017

ESTELADAS EN BRUSELAS




Un montaje a  base de esta foto, con Rajoy caracterizado de Millán Astray, fundador y jefe de la Legión, figuraba en primer plano en la manifestación (numerosa) pro Puigdemont hoy domingo en el centro de Bruselas: Con el debido realce (faltaría) en la prensa belga. Nos merece aplauso sin reservas la aplicación del articulo 115, pero ¿puede recuperar (sic) Cataluña el actual jefe de gobierno si sigue empeñado en ponerse (sistemáticamente) de perfil en el tema de la ley de la Memoria histórica? Desde este lado -el más allá (au-delà - de los Pirineos, no está nada clara la cosa


ADDENDA

Es en el frente internacional –que pasa por Bélgica, a no dudar, de preferencia-, en la internacionalización del conflicto en la que ha apostado a no dudar -con su huída (o ëspantá) a Bruselas- el jefe de la Generalitat, donde se está jugando -y decidiendo- el reto (magno) de la independencia que me diga de la secesión catalana, y es “por culpa” (un decir) de la imagen “franquista” de Mariano Rajoy a la que tantos oídos presta la opinión belga (algo fuera de discusión aquí) Y no fue la única de las evocaciones históricas (antifranquistas, y guerra civilistas sin discusión alguna) que no podía faltar en la manifestación, y que están tanto recordando aquí como lo hicieron con Aznar y como lo harían a no dudar con el venidero. ¿No podía faltar? Yo diría que in crescendo, desde que empezó –con Puigdemont de director de orquesta, la actual ofensiva independentista catalana en Bélgica, en la calle y en los medios. Con la complicidad descarada del gobieno belga y el visto bueno nota bene de la Corona, implícito al menos. Y es algo que el propio interesado deberá acabar reconociendo, y asumiendo, quiere decir capeando el temporal y haciéndole frente, sin dimisión ninguna (que sería hacer el juego a los secesionistas y a sus comparsas extranjeros) Porque es demasiado lo que nos estamos jugando en el empeño. ¿Queda claro lo que aquí decir estoy queriendo, Don Tancredo? ¡Abrogación ya de la ley de la Memoria (que sólo el “congelarla” nos está trayendo lo que no está trayendo)!



ADDENDA bis

A algunos les puede parecer un tirar piedras a mi propio tejado el hilo de mi razonamiento, porque si el blanco fácil o el chivo expiatorio -por designación- de los separatistas catalanes y de sus corifeos y compañeros (objetivos) de viaje en el extranjero como aquí lo he dejado dar a entender, lo es el "franquismo" del actual jefe de gobierno –gallego como aquél- , la solución no puede ser (o eso parece) más rápida ni expedita, ni estar más al alcance de la mano (de todos o casi todos) Dando así la razón a los que se la tienen jurada a éste desde hace ya un rato, que vienen patrocinando o impulsando la operación de acoso y derribo mas escandalosa en la política española en los últimos cuarenta (o cincuenta) años: Un sofisma o falso silogismo a penas, porque eso vendría a querer decir que Franco es el culpable –último (post mortem)- de lo que está ocurriendo en Cataluña o en otros términos que la actual arremetida separatista no es mas que la última de las secuelas de la guerra civil (española) interminable que no tiene visos de amainar y que continuará ardiendo sine die dentro y fuera de Cataluña. Por cima como por debajo de los Pirineos. O en clave de política extranjera, que (según aquellos) la guerra civil española no fue mas que la primera batalla de la Segunda Guerra Mundial, y también la última (porque todavía dura) En lo que (dicho sea entre paréntesis) no les falta razón (y que me perdone Pío Moa)Y que para ellos pues la guerra contra España) continua, ya sean belgas franceses, o de otros países europeos. Sobre todo para belgas, para su diplomacia y su clase política que tienen todos los motivo (históricos) –los suyos- para ver en la actual crisis en Cataluña la ocasión que ni pintada de desquite o de revancha contra esa España mal afamada, que les hizo perder (piensan ellos) en el Tratado de Westfalia (y en sus cláusulas secretas) (…) La misma que dio refugio (nota bene)  a Leon Degrelle
hasta el final de sus días, condenado a muerte aún (nota bene) por la justicia belga: Lo dicho, la guerra civil española y “pari passu” la Segunda Gurra Mundial duran todavía para algunos (¿muchos, pocos?) belgas. En España, y más particularmente en Cataluña. Y de eso, Rajoy -seamos ecuánimes- no tiene en absoluto la culpa. Ni Franco tampoco (faltaría)



Bruselas a la hora catalana, catalanista que me diga, después de tantos años -soy testigo fehaciente-, de haber vivido a la hora (nacionalista) vasca. Bajo la lluvia y de amarillo más que nada –el color de la infamia, o de las victimas, antes y después del 45, lo que todo junto y bien revuelto viene a todas luces a querer encarnar y simbolizar hoy el separatismo catalán en la capital de Europa, de la UE para ser exactos. El negro –de la pólvora, del terrorismo en suma de la ETA- era más intimidante y amedrentador, el amarillo catalanista en cambio parece mas insidioso e hipócrita. Y como tal, mas peligroso tal vez, por lo imprevisible. Los dos se merecen sin la menor duda la misma actitud de repulsa –en todo español que se precie (aunque se ves expatriado mas o menos a la fuerza), pero habida cuenta sobre todo de lo serio de la amenaza -lo mismo que de la gravedad del envite- el desafío en curso nos impone un cambio (urgente) de estrategia. Y lo iba barruntando cruzándome, completamente al azar, de vuelta yo del consulado español en el centro de la ciudad, con esos manifestantes –numerosos (y silencioso)- venidos en masa a Bruselas, muchos en familia, ante los que mi mente, lo confieso, se veía sumido en el total desconcierto y mi actitud aguerrida de otras veces –de siempre- fatalmente desarmada. La inhibición me dura no obstante poco tiempo, y es en el autobús -de vuelta a mi barrio desde el centro de Bruselas teatro de la manifestación- donde coincido justo al lado y delante mío con tres manifestantes, una madre y sus dos hijos varones, adolescentes (envueltos en esteladas) Pegué la oreja, lo confieso, y me pude rápido percatar que los chicos hablaban en catalán y la madre en cambio lez respondía en castellano –sin mácula y sin reproche (y sin acento)- , el sueño de concordia lingüística que anima a no dudar, así lo pensé, a muchos de los que engrosan hoy por hoy las filas de los pro-independentistas. Era más fuerte que yo el deseo de intervenir en la conversación y acabé metiendo baza. “Un equilibrio perfecto, estable o no, es lo que está por ver, que el amarillo no se tiña rápido del rojo sangre, como es de temer”, les acabé espetando en un tono sosegado y perfectamente audible, a lo que la madre asentía de una sonrisa tímida y educada y los hijos con un cerrado mutismo (hostil) en cambio.. Lo que ilustra y apunta hacia el conflicto generacional que se está incubando en aquella región la crisis, tal y como lo subrayan ciertos comentaristas extranjeros, sobre todo en la prensa belga, o francesa.

Han marcado un tanto con su manifestación europea, no hay duda, y pese al respeto que me merecen opiniones de lo más autorizadas en contrario cabe seriamente poner en duda eso de que “el procés” es agua pasada. A otro perro con ese hueso: lo contrario cabe presagiar desde luego, no solo del éxito de la convocatoria por la participación nutrida, sino más inquietante aún, por la impresión (dominante) de receptividad que este o aquel manifestante –como pez en el el agua- daban entre la población belga. Lo que conforta a los catalanistas -y a los catalanes- en la imagen tan cara y tan mimada entre ellos de ser más europeos que el resto de los españoles (¡otro perro y otro hueso!) ¡Una impresión óptica a penas? ¿La misma receptividad no obstante ente otros/españoles, emigrantes de antiguo que deben fatalmente ver en ellos unos intrusos y advenedizos, y un protagonismo /belga completamente improceden te y para nada bienvenido el suyo (“malvenu”): lo que piensan y sienten a todas luces los de la comunidad (emigrante) asturiana? Esa es otra historia. de la que prometo ocuparme, por la cuenta que me trae, sobre todo de los asturianos de Bélgica (de mis culpas y pecados) Como sea, todo depende por cierto de lo que ocurra en las elecciones catalanas para las que los operadores turísticos belgas –-dicho sea entre paréntesis- están trabajando a destajo –según lo que se filtra en los medios- como si de una de unos Sanfermines en versión catalana se estuviesen cocinando entre ellos, con éxito asegurado sobre todo –ni que decir tiene- entre la población flamenca (que registran por cierto el mayor umero de reservas) ¿Nada que ver en este escándalo de agitprop secesionista (antiespañol), la pasividad (cómplice) del gobierno belga (y de los que les caucionan)?

miércoles, diciembre 06, 2017

BALDUINO Y FABIOLA (Y CATALUÑA)

Vengo observando sospechosos movimientos en mi contador de un aumento curioso y significativo de visitas en uno de mis antiguos “posts” “Historia de Balduino y Fabiola”, de visitas procedente en su gran mayoría significativa y sospechosamente de Bélgica. Y digo lo de las sospechas porque estas visitas, que me diga este aumento de visitas belgas viene a coincidir (sospechosamente) con el verme de nuevo puesto en la picota en los medios belgas –en prime r plano y en primera página, titulares sensacionalistas (y escandalosos) y mi propia foto acompañando- por un turbio asunto –de acusaciones (infundadas y calumniosas) de acoso sexual (sic)- del que ya di cumplida cuenta a mis lectores de este blog y de Facebook ( y no sólo) Coincidente y también, con la crisis de Cataluña o mas exactamente con el refugio (escandaloso) que el delincuente Puigdemont esté encontrando por estas tierras, que le permite disfrutar de la valiosa plataforma belga y de su potentes altavoces por cima de los Pirineos, en la prosecución de su campaña sediciosa y separatista. Con gran éxito y resonancia hay que reconocer, hasta ahora. Como lo ilustra el último capitulo del vodevil montado aquí en torno a ese individuo, tras el golpe de teatro de la renuncia de la justicia española a la orden internacional de caza y captura que tenía dictada en contra suya. Me reafirmo y suscribo de pe a pa lo que escribí en ese articulo, por más que me doy cuenta -y soy capaz de calibrar- sólo ahora las honduras tan peligrosas e imprevisibles en las que escribiendo aquello me estaba yo fatalmente metiendo, sobre todo ahora (...) No importa, no creo haber faltado a los deberes de discreción y de lealtad más elementales para con el país que me rindió generosa acogida –hace ya más de veinte años- ni al respeto que me impone su constitución en relación con sus egregios gobernantes. No es menos obvio no obstante el que la crisis actualmente en curso entre los dos países y la que ella fatalmente crea entre España y Bélgica, el papel de la Corona (belga) sale (fatalmente) a relucir en primer plano. Porque la imagen que están vendiéndonos –a todo plan- los medios belgas (y de otros países) de un jefe de gobierno belga, Charles Michel, rehén de los nacionalistas flamencos (de la N-VA) por cuenta de la crisis en Cataluña, no es –pese a sus visos de verosimilitud- ni exacta ni ecuánime tampoco. En pura lógica constitucional (belga), el jefe del gobierno está cubierto (sic) –enteramente- por el monarca reinante en el ejercicio de sus prerrogativas y atribuciones, y a fortiori en todo lo referente a la política extranjera, y aparte de él no esta sometido a autoridad o influencia alguna. Justamente lo contrario de lo que (¡ay dolor!) estamos viendo. Un pacto (hispano/belga) pues, de caballeros: en el preciso momento que veamos un gesto -antes de que sea demasiado tarde y por nimio que él sea-, en desautorización (oficial, egregia) de ese escandaloso apoyo gubernamental belga al separatismo en Cataluña que compromete gravemente las buenas relaciones y la tradicional amistad entre los dos países, España y Bélgica, retiraré lo que –en tono crítico- hasta aquí tengo en este blog escrito y colgado sobre la dinastía y los monarcas de los belgas. Mientras tanto, me reafirmo y suscribo. Con todas las consecuencias. He dicho

lunes, diciembre 04, 2017

Ostende y Tù

Vuelta al hogar (un decir, no más)
Al cabo de la excursión imprevista¡
(cuánto se agradece en la noche!)
Y fuera de programas ¡qué aventura!

En esta “nocturnal ostendesa”
donde me trajo mi rara fortuna
¡Ostende y su rada grandiosa
donde da un parón el Tiempo
Y mi vida se paró un día!

Y donde vuelvo sin parar, ¡no sé por qué!
Y do enfermo siempre de melancolía.
Entre la Historia y mi rutina
(descifrarndo viejos enigmas)

De cuando Clío nos decía sí (…)
o cuando mi vida reía
pese a lágrimas y sobresaltos
que guardaron mi alma pura
Y joven ¡hace ya vida mia!

Por eso vengo yo siempre hasta aqui
Cuando nada (o nadie) me lo pedía
Buscando el que se pare esa rueda
Que da cuenta de mis días

¡Ostende entre luces y gaviotas
Igual hoy que ayer! (¡ay qué cerca todavía!)
¿Qué de extraño pues que vuelva yo hasta ti
cazador de estrellas (y musas)?

Con la secreta esperanza
(aunque a nadie se lo decía)
Que te aparezcas entre arcadas
¡Sola y más bella que nunca!

Que eso es lo que en el fondo busco
Lo que da sentido a mi vida
(se piense de mí lo que se quiera)
vela mis noches y alegra mis días

Que me esparzan en tus aguas
de tu rada tan grandiosa
Que me extasió cuando aquí llegue
¡tan joven y hace ya vida mía!

Y arde em mi esa llama
Y no el despero ¡burda mentira!
que no es más que una embustera
Como una fiebre de locura:

Como la montaña busca el mar
Y se echa o se acuesta junto a él
Junto a lagos y lagunas
Así te espero, “cabra/alpina”

¡Ostende y tú, joven versátil,
donde nos rutas se cruzan
Y donde espero ( y no cejo)
verte y abrazarte un día!